Respecto al reconocimiento a la identidad de género es menester
comprender que el derecho es sencillamente una herramienta para los
individuos, es decir, independientemente de la intención del
legislador, la forma de interpretar las leyes y darles curso es lo
que realmente determina la funcionalidad de estas. Estamos en el
riesgo de que dichos cambios no sólo se realicen por parte de los
particulares para crear un cambio de género, además existe el
riesgo que por diversos vicios en el procedimiento y falta de rigor
por el cual las autoridades autoricen dichos actos, se pueda estar en
el caso de que las personas realicen este acto por razones ilícitas.
En otro punto y atendiendo a la emisión de las actas de concubinato
considero que se generan únicamente por cuestiones
político-sociales, es decir para dar respuesta a la estadística, no
así a la problemática de los divorcios. Esta medida response
únicamente a la voluntad y buena fe de las personas, por lo tanto
nos deja exactamente en los mismos supuestos en los que algún
concubino sencillamente no desee matrimoniarse ni expedir su acta de
concubinato, por tanto la medida resulta meramente una respuesta
intangible, que en realidad no mira la problemática verdadera, que
es las relaciones personales de los gobernados y la falta de
educación respecto de una planificación familiar.
Pareciera ser que las facultades de los Jueces del Registro Civil
responde no a ayudar a las personas, sino más bien de hacer, de
alguna manera, más sencillo el proceso de modificación de los
atributos de la personalidad con lo cual se va a terminar por
encontrar problemas de legalidad por parte de los gobernados. Poder
que se le da a los registradores que no atiende a ningún estudio de
corruptibilidad, por tanto está sujeto a primeras miras de ser un
acto ideal para poder aludir a la justicia.
Las constantes reformas, no sólo en estos supuestos, responden al
constante cambio y demanda al que México está sujeto en virtud de
sus relaciones internacionales, sin embargo parece que los
legisladores están olvidando que el derecho no sólo pretende
regular la actividad de las personas, también mantener una sociedad
estable y con reglas suficientes que les permita llevar una correcta
relación entre sí, no sólo entre los propios particulares, también
con las relaciones con el estado. Esta conclusión se da en virtud de
que los legisladores, claramente han olvidado realizar un estudio
exhaustivo y congruente respecto de las consecuencias que pudieran
originarse con estos cambios en nuestras leyes. No basta con
sencillamente cambiar el derecho y esperar un buen resultado en los
gobernados, estudiar las afectaciones no entre la población y otros
ordenamientos jurídicos existentes es de suma importancia.
Tu que opinas, consideras que los cambios en las leyes son positivos para nuestra sociedad o es necesario que los legisladores se enfoquen más a otros asuntos o temas en concreto, no olvides dejar tu opinión.

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