Migraña
Migraña
Todos tenemos esos momentos en que no queremos que ni nos miren, pero este tipo de padecimiento puede ser no solo un estado de ánimo, quizá sea una señal de algo mas que nos atormente.
La migraña no se puede describir como un dolor de cabeza, es mucho más que eso, pues las molestias que la acompañan la vuelven un evento tremendamente desagradable y podría llegar a impedir que la persona lleve su día a día. Vamos a empezar por determinar que es la migraña, es un trastorno del sistema nervioso central que se presenta como un dolor de cabeza episódico, es decir, que aparece de vez en cuando, pulsátil y da de un solo lado de la cabeza. El sitio más doloroso es la zona de la sien; además las personas que la padecen suelen tener una sensibilidad tanto a los sonidos como a la luz, haciendo ambos insoportables y hay casos que se acompañan de náuseas. La migraña puede tener periodos más graves o de mejora, especialmente en las mujeres, por sus cambios hormonales. Los estudios no son definitivos en cuanto a las causas que la provocan, pero se sabe que los hijos de padres que padecen migraña tienen mayor predisposición a desarrollarla.
Etapas
- Prodrómica: anterior al dolor. Puede durar hasta 10 horas y presenta cansancio, cambio en el estado de ánimo y manifestaciones gastrointestinales, como náuseas, distensión abdominal, evacuaciones más frecuentes, etc.
- Ataque: es la fase dolorosa y puede durar hasta 72 horas. Se caracteriza por el dolor pulsátil, fobia a la luz y al sonido, así como náuseas.
- Postdrómica: pasada la crisis, se puede tener todavía un dolor de cabeza lento, contractura muscular, cansancio y debilidad, al igual que un ánimo depresivo. Puede durar hasta 19 horas.
Tipos
Clásica. Es la más frecuente y cumple con las tres etapas mencionadas.
Con aura. Comparta las características de la clásica, pero la precede un fenómeno que dura de 15 a 30 minutos, llamado aura.
Aura. Puede ser visual, hormigueo o dificultad para hablar. Visual se refiere a un punto brillante que las personas que ven en un ojo o ambos, y que crece hasta que ocupa todo su campo visual; el hormigueo se presenta en el brazo, mano o pierna.
Pese a lo que se dice No existen las dietas antimigraña, Comúnmente se piensa que si le das una lista al paciente y le dices evita todos estos alimentos, va a mejorar, lo cual es un grave error. Sí existen ciertas sustancias químicas en los alimentos capaces de desencadenar migraña, pero la mayoría de las personas no son sensibles a ellas, lo que significa que no se desencadena la crisis porque comieron o bebieron algo en particular. Solo en una minoría, sensible a alguna de esas sustancias, hay una correlación directa entre el alimento y el ataque, es decir, siempre que coman determinado ingrediente tendrán migraña. En realidad la única manera de saber si eres de esa minoría es por ensayo y error; por ejemplo: si te da migraña dos horas después de comer o beber un alimento que sospechas que disparó tu dolor, tendrás que esperar unas semanas para comerlo de nuevo y comprobar si vuelve a desencadenar la crisis. Solo en este caso deberás restringirlo de tu dieta permanentemente.
Alimentos desencadenantes Estos son algunos alimentos que, por sus propiedades, pueden desencadenar crisis de migraña: quesos maduros, chocolate, cítricos, embutidos, comida china, nueces, licores, leguminosas, bebidas con cafeína y edulcorantes.
Por otra parte el desayuno prolongado provoca que baje la cantidad de glucosa en la sangre y se liberen hormonas que pueden provocar una crisis. El exceso de carbohidratos en una sola comida provoca que el páncreas metabolice más glucosa de la debida, y esa baja de glucosa también genera migraña.
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